El martes 30 de junio de 2026, las autoridades venezolanas actualizaron el saldo de víctimas tras los dos terremotos ocurridos el 24 de junio, elevando la cifra de fallecidos a 1,943 y reportando más de 10,500 heridos. Jorge Rodríguez, presidente del parlamento venezolano, informó que hasta este martes se contabilizan 1,943 personas muertas y 10,571
El martes 30 de junio de 2026, las autoridades venezolanas actualizaron el saldo de víctimas tras los dos terremotos ocurridos el 24 de junio, elevando la cifra de fallecidos a 1,943 y reportando más de 10,500 heridos.
Jorge Rodríguez, presidente del parlamento venezolano, informó que hasta este martes se contabilizan 1,943 personas muertas y 10,571 heridas. El balance anterior, dado a conocer el lunes 29 de junio, registraba 1,719 muertos.
En el estado de La Guaira, epicentro de los sismos, se han rescatado un total de 6,461 personas con vida hasta este martes, incluyendo un niño de dos años rescatado en la madrugada. Sin embargo, la cantidad de personas rescatadas ha disminuido considerablemente con el paso de los días: de 2,407 en el primer día, a 345 en el cuarto, cuatro en el quinto y solo una en este sexto día.
Según cálculos oficiales, el 24 de junio había aproximadamente 30,000 personas en La Guaira, entre las localidades de Catia La Mar y Caraballeda. De ellas, entre 13,400 y 13,500 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares y amigos. Rodríguez señaló que, en total, podrían ser 19,861 las personas que salvaron la vida en esa región.
El gobierno venezolano no ha ofrecido información clara sobre personas desaparecidas, pero las cifras oficiales muestran un desfase de entre 7,000 y 10,000 personas que no aparecen ni entre los rescatados ni entre los fallecidos. Por su parte, Naciones Unidas estima que podrían haber hasta 50,000 desaparecidos.
Hasta el momento, se han instalado 14 refugios en La Guaira y 55 más en Caracas y otros estados afectados, según el reporte oficial.
Este balance refleja la gravedad de la tragedia y la complejidad de la respuesta ante un desastre natural de esta magnitud, en un país donde la gestión gubernamental ha sido cuestionada por su falta de transparencia y eficacia.















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