En un lapso inferior a 24 horas, el Cinturón de Fuego del Pacífico registró una inusual actividad sísmica que afectó a varios países, entre ellos Japón, Estados Unidos, Venezuela y Perú. Estos movimientos telúricos han encendido las alertas a nivel mundial, aunque especialistas mexicanos descartan un riesgo inmediato para México. El primero de los sismos
En un lapso inferior a 24 horas, el Cinturón de Fuego del Pacífico registró una inusual actividad sísmica que afectó a varios países, entre ellos Japón, Estados Unidos, Venezuela y Perú. Estos movimientos telúricos han encendido las alertas a nivel mundial, aunque especialistas mexicanos descartan un riesgo inmediato para México.
El primero de los sismos ocurrió en Japón, con una magnitud de 6.9, localizado a 50 millas de la costa oriental de Iwate, al norte del país. La Agencia Meteorológica japonesa confirmó que el temblor tuvo una profundidad de 50 kilómetros y descartó la posibilidad de un tsunami. Usuarios compartieron videos del evento en redes sociales.
En Estados Unidos, un sismo de magnitud 5.6 se registró a unos 10 kilómetros de Redwood Valley, en el norte de California, cerca de la Bahía de San Francisco. El movimiento fue sentido con intensidad moderada a fuerte en comunidades rurales como Fort Bragg y Kelseyville, provocando la caída de objetos y cortes de energía eléctrica.
En Perú, un temblor de magnitud 4.9 tuvo su epicentro a 18 kilómetros al norte de Pucallpa, en la provincia de Coronel Portillo. Debido a la profundidad del foco sísmico, el movimiento fue apenas perceptible y no causó daños materiales ni heridos.
Los eventos más graves se registraron en Venezuela, donde dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia. Esta doble sacudida dejó un saldo trágico de 164 muertos y 951 heridos, según informó Delcy Rodríguez, presidenta encargada del país. Aunque algunos hospitales resultaron dañados, las autoridades indicaron que los daños no son de gravedad y se encuentran en evaluación.
Respecto a la posible repercusión de estos sismos en México, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicaron que, aunque el país forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, las placas tectónicas en cada región se mueven de manera independiente. Por lo tanto, la energía liberada en Japón o Sudamérica no se traslada para activar fallas en territorio mexicano, descartando un efecto dominó que aumente el riesgo sísmico en el país.
El Cinturón de Fuego del Pacífico es una extensa zona en forma de herradura que rodea el océano Pacífico, con una longitud aproximada de 400 mil kilómetros. Esta región concentra la mayor actividad sísmica y volcánica del planeta debido al constante movimiento de las placas tectónicas que la conforman.
















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *